Denshattack! Boss Tier List: Ranking All Nine Denshattack! Fights

Denshattack! no se guarda nada cuando llega el momento de pelear contra sus jefes: son choques diseñados para demostrar lo que aprendiste en cada región, con carreras, acrobacias y mecánicas que se sienten como “pruebas” antes del gran tramo final. Tras recorrer la lista de enfrentamientos disponibles, aquí tienes una clasificación de nueve jefes, del menos convincente al mejor, usando criterios de jugabilidad, espectáculo y música.

9) Molty y el VACTRAIN

Este es el único caso que cuesta llamar “pelea de jefe” de forma estricta. El encuentro con Emi y el VACTRAIN funciona más como una carrera a lo largo de Japón, usando a los amigos que encuentra por el camino. La fase es útil como cierre porque pone a prueba habilidades aprendidas, y también sirve para mostrar cuánto ha avanzado Emi desde sus días repartiendo ramen en Beppu.

Donde flaquea es en la urgencia: la premisa busca llegar a Beppu antes que Molty, pero no hay incentivos claros para avanzar más rápido. No existe un indicador visible de distancia respecto al VACTRAIN en la interfaz, y el uso de sus rastros magnéticos para subir la velocidad se siente más como truco que como requisito constante para mantener el ritmo.

8) Shihori Yoneda

El mayor problema de este jefe es el tiempo que tarda en llegar el “momento clave”. La batalla con Shihori y la yakuza se siente más como un caos colectivo que como un duelo centrado. Al inicio, Maiko lanza flechas que se esquivan cambiando de vía. Luego, los gemelos Hamamoto cambian el ritmo con un combate en lo alto de las nubes: hay que malabarizar la energía del tren entre valores positiva y negativa para devolverles sus proyectiles, pero esa dinámica se vuelve repetitiva con rapidez.

La fase sí brilla cuando entra el conmutador magnético introducido en el capítulo: aparecen momentos de locura al cambiar la gravedad, con una sensación muy cercana a juegos como Geometry Dash. Aun así, en conjunto no alcanza el nivel de complejidad y espectáculo que elevan a otras peleas de la lista.

7) Yamagata

A Yamagata le toca un problema típico de los jefes mejor clasificados: pese a que todo rezuma Denshattack! (su estética punk y su trasfondo trágico pero triunfal), durante gran parte de la sección de Bosozoku ni siquiera aparece. La batalla arranca con un enfrentamiento contra 100 trenes, una idea que suena emocionante, pero que habría encajado mejor como fase separada.

En medio hay una sección particular cuyo objetivo principal es llenar el medidor de Yaoyorozudo; cuando Yamagata al fin entra con su propio tren, la pelea ya va por la mitad. Aun así, esta entrada mejora por su final: subir al lomo del “Phantom Typhoon” es uno de los momentos más memorables del juego, potenciado por un cameo destacado de Lotus Juice en la banda sonora del escenario. El propio uso limitado de Yamagata dentro de su fase impide que suba mucho más.

6) Madoka Sato

Antes incluso de pelear, Madoka deja claro el tono: es una de las “denshattackers” más peligrosas del país y su superioridad sobre Emi se refleja en el diseño del combate. Para ganarse su presencia, primero obliga a Emi a abrirse paso mientras se enfrenta a miembros de Dead Ball hasta llegar a su base: un estadio de béisbol en ruinas con grúas que alteran el trazado de la pista y cambian constantemente el recorrido.

El tren elegido por Madoka incorpora un cañón que dispara pelotas de béisbol autoguiadas. No hay forma de esquivarlas o evitarlas; la única opción es devolverlas con un truco. Ese “rebote” resulta divertido, pero la pelea no evoluciona más allá de esa idea.

En el tramo final, Madoka acorta el combate lanzando a Emi fuera de la pista y del terreno, lo que la convierte en la única pelea que Emi no gana y, aun con el contexto, se describe como algo decepcionante.

5) Brian Ishida

Este jefe del Grupo de Trabajo Miraido se queda a las puertas del top cuatro, principalmente por un comienzo más lento. La escena en la que Emi secuestra un dron de Miraido es destacada, pero después el ritmo cae: durante una sección, el gameplay queda casi paralizado porque el joystick derecho pasa a funcionar como un lanzamisiles llamativo, dejando poco margen para demostrar destreza.

Ese paréntesis dura poco. En cuanto Brian aparece, el combate aumenta en tensión con el Wretchhound, un vehículo que encaja perfectamente con su rol como presencia opresiva. Brian dispara cohetes, avanza mordisqueando por túneles y ataca desde debajo de las vías por las que circula Emi, sin dar respiro. Tras recargarse mediante el acelerador de partículas de Niigata, el tren de Emi gana energía, que puede devolver al Wretchhound con acrobacias.

La conclusión remata con un cambio de control: Emi toma el dispositivo de mordedura de Brian, devora filas de coches de policía, sobrecarga la red eléctrica y cierra una pelea larga y potente.

4) Shin y Fukihimo

A partir de aquí, la lista entra en terreno “casi perfecto”. Shin y Fukihimo mezclan amenaza y locura con un Rocker que se eleva sobre ti y se mueve desde un trono en lo alto de una colina usando piernas mecánicas. El espectáculo es inmediato: el combate comienza con bolas gigantes “8-Ball” disparadas desde el cañón “pompadour”, y el impacto del suelo provoca anillos de fuego que se expanden por todo el perímetro de la montaña.

Después de un rápido recorrido por el Yaoyorozudo, Emi lleva la pelea al interior del Rocker. Se esquivan defensas y piezas mecánicas mientras se le destruye por dentro. Incluso debilitados, Shin y Fukihimo no se rinden: corren por Shikoku, y Emi los persigue desde el foso. El uso de la half-pipe del juego aparece aquí como uno de los mejores momentos de todo el título.

Tras esquivar más 8-Balls, Emi escala el Rocker para desmontarlo con una serie elegante de pisotones aéreos, y termina estrellándose contra su cañón con un gong que confirma la derrota. La pelea transmite con fuerza la idea de “David contra Goliat” sin depender de decisiones de diseño innecesariamente forzadas.

3) Suzuna Sei

Durante el avance por regiones de Denshattack!, se espera al menos un combate que cambie por completo el enfoque. Suzuna Sei es precisamente ese tipo de ruptura: convierte las vías en un mástil de guitarra para una batalla con influencias directas de Guitar Hero. Aprovechando las corrientes magnéticas del Yaoyorozudo, Sei convierte la pista en su escenario musical.

Fallarle demasiadas notas cuesta la vida. A medida que avanza, se incorporan vías paralelas, tramos con grind, secciones de monorraíl y un tramo deslizante, con cambios en momentos exactos de la banda sonora que transforman el escenario en un viaje musical.

El aspecto musical sostiene toda la fase: la canción “I’m the Music”, de Sean Bialo y Sumika Inoue, no decepciona. J-Pop, breakbeat y música electrónica se mezclan con otros estilos, y se describe como un gran éxito de la banda sonora que entiende por qué la música de otros juegos de ritmo funciona tan bien.

La remezcla se siente tan ajustada al gameplay de Denshattack! que incluso se lamenta la idea de no poder tocar todas las canciones del juego con ese estilo. Si Undercoders prepara DLC, sería una incorporación especialmente deseable.

2) Madoka Sato (segundo encuentro)

Tras la primera pelea, la revancha compensa lo que faltaba. Aquí, Madoka ya ve a Emi como una rival digna de respeto, y cambia el vehículo por un tren Sandworm robado. Las dunas se convierten en el nuevo tablero: Madoka vuelve a lanzar sus pelotas de béisbol, pero desde este vehículo se deja ver su lado más agresivo y feroz.

El enfrentamiento arrasa una ciudad abandonada, derriba rascacielos enteros y abre el camino por las ruinas que ella misma va creando. Luego, se mete en un túnel con su gusano de arena: se lanza contra Emi, dispara barras de fuego desde la cabeza y usa rayos láser desde los ojos.

Pese a la diferencia de tamaño entre los vehículos, la pelea mantiene la sensación de rivalidad equilibrada. Esto se intensifica en el siguiente intercambio, cuando Emi acumula el medidor de Yaoyorozudo para saltar por encima del gusano y destrozar los tanques que lleva a la espalda.

El final cierra con una última ráfaga de pelotas de béisbol, tratada como intento desesperado: Emi atraviesa la boca del gusano de un golpe y el gusano termina estrellándose contra el mar.

1) Yoshie Mitsutake

El primer jefe de Denshattack! es presentado como el mejor ejemplo de “empezar con buen pie”. La batalla de Emi contra Yoshie es una aventura a toda velocidad, sin relleno y sin momentos aburridos ni siquiera por instantes. Yoshie pasa a un estilo de mechas cuando ella y las Dashing Queens combinan máquinas para formar un robot-tren inspirado en el año 2000.

El combate se construye con golpes directos: brazos de tren que embisten, columnas de energía al golpear el suelo y el uso de orugas en las pantorrillas para lanzarse contra Emi a toda velocidad. Tras estrellarse y romper la cúpula de cristal, Yoshie ordena un ataque total: edificios derruidos, trozos de autopista y una torre de transmisión completa.

Con “Fashion Overdrive” arrancando como estribillo de la fase, Emi desliza, salta y hace acrobacias mientras la infraestructura vuela. La potente voz de Alice Peralta acompaña la escena. La pelea culmina con Emi esquivando el ataque y montándose en un brazo cohete del mecha, atravesando las calles a toda velocidad y detonando pilas de bidones de petróleo mientras la tripulación intenta escapar derribando edificios para bloquear el camino.

Ese intento fracasa: Emi se lanza con un puñetazo cohete al centro del mecha, lo clava contra la pared y pone fin a la mejor batalla contra un jefe del juego.

¿Cuál ha sido tu jefe favorito de Denshattack!? ¿Hay alguno que creas que se quedó fuera de esta clasificación? Comparte tu ranking personal.

Marcus Chen is a gaming journalist and industry reporter with more than 10 years of experience. He covers releases, announcements, and trends across PC, PlayStation, Xbox, and Nintendo, and keeps a close eye on the indie scene and esports. Previously an editor at several gaming publications, he now writes news, reviews, and breakdowns of major industry moments—from big showcases to updates on popular titles. His work is aimed at players who want a clear, fast read on what happened and why it matters.