Splatoon Raiders Review: A Surprise Spin-Off That Brings a Gentler Way In

Splatoon Raiders llega con una misión poco común: ser al mismo tiempo una puerta de entrada para quienes se sienten repelidos por el tono competitivo de la saga principal, y una alternativa atractiva para los fans más entregados que no conciben que Splatoon se aparte demasiado de su ADN. La propuesta del spin-off, según su planteamiento, no busca sustituir el combate de tinta por un “nuevo Splatoon”, sino reordenar sus prioridades para construir una experiencia centrada en progresión y supervivencia.

Qué es Splatoon Raiders (y qué no intenta ser)

El juego se presenta como un título diseñado explícitamente para reducir el peso del multijugador competitivo. Su enfoque principal es el disfrute en solitario, aunque también permite completarlo en cooperativo con opciones tanto online como en LAN.

Donde más sorprende es en lo que evita. A diferencia de la expansión típica hacia mundos abiertos que suelen seguir otras franquicias, aquí se recalca que no es un juego de mundo abierto. En lugar de explorar libremente, el diseño apunta a una curva de progresión medida a través de misiones con dificultad creciente.

  1. La historia sitúa al jugador en un archipiélago tras el naufragio, donde conecta con el clan Shurimi.
  2. El objetivo del clan gira en torno a cazar tesoros usando como combustible las riquezas obtenidas al enfrentarse a salmónidos repartidos por las islas.
  3. Las misiones se estructuran para empujar al jugador por distintos estilos de desafío en lugar de invitarlo a recorrer el escenario sin rumbo.

Tipos de misiones: lineales, abiertas, de supervivencia y experimentales

El juego alterna varios formatos de misiones para sostener el ritmo y la sensación de avance. Entre los objetivos que se describen, se distinguen varios tipos:

  • Misiones lineales con un par de secretos incluidas, planteadas para ir de un punto A a otro punto B.
  • Misiones con zonas abiertas en las que el jugador debe acumular puntos para desbloquear un tesoro final.
  • Retos de supervivencia contra hordas incesantes de enemigos.
  • Desafíos experimentales que aprovechan usos alternativos de habilidades de combate que se van desbloqueando durante el progreso.

Además, el enfoque pretende mantener una lógica de evolución sin depender de estar reemplazando mecánicas cada nivel. En el planteamiento del spin-off, la “novedad” no se concentra tanto en lo que aparece dentro de cada fase, sino en lo que el jugador obtiene para seguir construyendo entre misiones en el hub central.

Una identidad distinta dentro del mismo shooter

El juego conserva el funcionamiento característico de la saga: se juega como cualquier otro Splatoon, con la mecánica de entintar el entorno y transformarse en calamar. Sin embargo, el spin-off reduce el énfasis en introducir continuamente nuevas maneras de moverse, priorizando en su lugar el reto de sobrevivir ante la variedad de enemigos salmónidos.

En términos de identidad, el cambio se resume como un paso hacia un “disparar y sobrevivir”, más que el “moverse y disparar” típico. La ambientación acompaña: se describe un tono más grisáceo que en las entregas principales, reforzando una sensación de posapocalipsis.

Cómo funciona la progresión: clases, hub y builds

La estructura central del juego gira alrededor de un bucle de progresión: entrar en misiones para extraer recursos, usarlos para mejorar al personaje y así poder afrontar enemigos cada vez más difíciles. El sistema de build se apoya en varias capas, con espacio para distintas posibilidades sin obligar a un único camino.

  1. Al inicio de cada partida se elige entre tres clases: velocidad, ataque y utilidad.
  2. Cada clase incluye habilidades especiales, pero el jugador puede cambiar entre clases en el hub central entre misiones.
  3. Los niveles incorporan armas y módulos que funcionan como potenciadores de las habilidades de las clases, animando a experimentar con el equipamiento.
  4. La base funciona como una estación de mejora donde se van desplegando sistemas adicionales conforme se desbloquean apartados.
  5. En esa estación se detallan opciones como desguazar armas para convertirlas en moneda con la que comprar mejoras, y asignar habilidades pasivas a las activas equipadas.
  6. También existe un sistema de subida de niveles tradicional, con puntos para reforzar diferentes facetas del personaje.

El resultado buscado es que el jugador perfila una o varias builds cada vez más eficaces, adaptándolas a los objetivos venideros. Se subraya que el juego ofrece un “chorro” constante de cosas por desbloquear entre misiones: nuevas habilidades y armas creadas para esta ocasión, no presentes en la trilogía original.

El grindeo que intenta no sentirse repetitivo

El spin-off se apoya en una estructura de grindeo de recursos, pero el planteamiento remarca que no se percibe como repetitivo durante las primeras horas. La intención es que el bucle—misiones, recursos, mejoras, nuevas herramientas—mantenga el interés sin cortar el impulso de “una partida más”.

Conclusión: una apuesta para ampliar el alcance de la franquicia

Con Splatoon Raiders, la idea central es que Splatoon puede ir más allá de su eje competitivo sin perder su identidad jugable. El spin-off se presenta como una vía de reentrada para volver a la franquicia desde un enfoque más accesible—por el énfasis en el modo solitario y el cooperativo—y, al mismo tiempo, capaz de enganchar a quien ya conoce el ritmo y busca una progresión más enfocada en supervivencia y construcción de builds.

Marcus Chen is a gaming journalist and industry reporter with more than 10 years of experience. He covers releases, announcements, and trends across PC, PlayStation, Xbox, and Nintendo, and keeps a close eye on the indie scene and esports. Previously an editor at several gaming publications, he now writes news, reviews, and breakdowns of major industry moments—from big showcases to updates on popular titles. His work is aimed at players who want a clear, fast read on what happened and why it matters.