Onimusha: Way of the Sword Guide — Defeat Burai, Lord of Lightning

Burai – Señor del rayo es uno de los jefes más llamativos de Onimusha: Way of the Sword, y también uno de los que más castigan el estilo “a cuchillo y sin frenar”. La clave de su pelea no está en encajar más golpes, sino en reconocer el instante exacto para cortar la agresión y convertir sus animaciones en ventanas de daño.

Quick facts

  • Burai es el hermano mayor de Ifuu y aparece como jefe en la misión “Tempestad en el templo”.
  • Su combate gira en torno a una postura de castigo con una pierna levantada.
  • Si atacas mientras esa pierna está en alto, lanza un contraataque devastador.
  • El juego usa mecánicas idénticas en PS5, PC, Xbox Series X|S y Nintendo Switch 2; las referencias de botones están pensadas para mando de PS5.
  • Los orbes de rayo del suelo se esquivan de lado; tras esquivarlos, puedes golpear su ojo para liberar almas azules.
  • Los rayos con patrón en X se evitan corriendo a un lado; los rayos que caen del cielo se pueden parar/deflectar para derribarlo.

Burai es un Genma que busca venganza por la muerte de su hermano. Te encontrarás con él en “Tempestad en el templo” y su estilo contrasta con el de Ifuu: mientras Ifuu pone a prueba el manejo del Arco Oni y el deflect a corta distancia, Burai te exige saber cuándo dejar de atacar.

Quién es Burai y por qué su pelea es distinta

Burai lleva una maza imbuida de rayo y utiliza estocadas perforantes muy rápidas. Su ritmo es más ágil que el de Ifuu y, sobre todo, su kit está diseñado para castigar al jugador que no controla el tempo: si sigues presionando cuando no toca, te quedas expuesto al contraataque.

Si ya derrotaste a Ifuu, probablemente tu impulso sea continuar con agresividad. Aquí es donde la pelea te corrige: el progreso depende de identificar el momento en que su animación cambia a “señuelo” y ajustar tu comportamiento al instante.

La mecánica clave: deja de atacar cuando levante una pierna

El mayor motivo de derrota contra Burai es simple y absoluto. En ciertos momentos adopta una postura de castigo: se queda quieto con una pierna levantada. Esa pose funciona como señuelo, y si le atacas ahí, responde con un contraataque devastador.

La regla práctica es directa: en cuanto veas la postura (pierna alzada y el gesto asociado a su teletransporte), dejas de atacar por completo y te alejas. Para los jugadores que viven del botón de ataque, es el hábito más difícil de construir, pero también el que más diferencia hace.

Atajos para leer sus movimientos y responder

Sus golpes normales son bastante predecibles: puede lanzarte un tajo diagonal, una estocada o un combo de dos golpes. Su barrido de empuje es especialmente relevante porque puede dejarte inmóvil durante unos segundos si te atrapa.

Tras aprender el patrón de sus dos golpes, el siguiente paso es coordinar tu castigo con lo que él te ofrece. No se trata de “ganarle por DPS”, sino de sobrevivir a su ritmo y entrar cuando él abre huecos reales.

Orbes de rayo, ojo expuesto y daño dirigido

Burai también coloca orbes eléctricos en el escenario. La forma de tratarlos es esquivarlos de lado, y aprovechar el movimiento para acercarte y conectar tajos durante los respiros.

Hay un detalle que convierte esta fase en oportunidad: mientras esquivas, el combate te da una zona vulnerable. Los orbes exponen su ojo como punto débil; si logras esquivar y acercarte en el momento correcto, puedes golpear el ojo para liberar almas azules.

Rayos cruzados en X: corre a un lado

Cuando Burai lanza rayos con un patrón de cruce en X, la solución recomendada es no complicarse: corre a un lado para evitarlos. No intentes esquivar atravesándolos, porque el patrón está pensado para castigar ese tipo de ajuste fino.

La variante vertical del “espectáculo de láseres” se maneja mejor: colócate hacia izquierda o derecha y esprinta hacia Burai para recolocarte y volver al rango útil.

Rayos que caen del cielo: parry/deflect para derribarlo

Sus ataques de rayo descendente se pueden parar o deflectar. Si aciertas, Burai se tropieza y cae al suelo, abriéndote una de las mejores ventanas de castigo del combate.

El timing es lo que manda: cuando veas la luz rodeándolo, para decidir si esquivar o intentar el parry/deflect. Si lo logras, tienes muchísimo margen para castigarlo mientras está en el suelo.

Segunda fase: el salto del rayo y el golpe en el lugar

La segunda fase eleva la exigencia sin cambiar demasiado lo esencial de su cuerpo a cuerpo. Lo nuevo a dominar es un ataque que funciona como “se te va de la vista”: realiza un salto que lo saca del campo durante unos segundos.

Después aparece el peligro real: cae un enorme rayo en el punto donde estabas plantado y, un instante más tarde, realiza un golpe al suelo. Aprender el momento para esquivar antes de que caiga el rayo es el mayor obstáculo; suele requerir un par de intentos para clavar el ritmo.

Resumen rápido para vencer a Burai

Si quieres mantenerte con vida y acelerar el aprendizaje, céntrate en tres prioridades: primero, no atacar cuando levante la pierna; segundo, usa los orbes para recolocarte y buscar el ojo expuesto; y tercero, busca el rayo descendente para parar/deflectar y capturar su ventana de suelo.

Burai es un jefe para agresores pacientes: castiga el impulso, premia el control. Con el tempo correcto y las respuestas adecuadas a cada patrón, su ritmo deja de ser una sentencia y pasa a ser una ruta clara hacia la victoria.

Marcus Chen is a gaming journalist and industry reporter with more than 10 years of experience. He covers releases, announcements, and trends across PC, PlayStation, Xbox, and Nintendo, and keeps a close eye on the indie scene and esports. Previously an editor at several gaming publications, he now writes news, reviews, and breakdowns of major industry moments—from big showcases to updates on popular titles. His work is aimed at players who want a clear, fast read on what happened and why it matters.