Sleeping Dogs Sequel Still Possible, Says Original Designer on Why It’s Hard
Fans de los juegos de mundo abierto siguen manteniendo encendida una llama que parecía apagada hace años: Sleeping Dogs podría volver, aunque su continuidad no es precisamente sencilla. Un diseñador que participó en el original ha explicado por qué una hipotética secuela todavía no está cerrada del todo, pero también qué obstáculos tendrían que alinearse para que el proyecto tenga sentido.
Quick facts
- Alastair Cornish trabajó en Sleeping Dogs y después fue vicepresidente de diseño en Splash Damage
- La secuela Sleeping Dogs 2 fue cancelada, y el estudio United Front Games también cerró
- Cornish cree que solo existe una “pequeña posibilidad” de regreso si se dan circunstancias muy concretas
- El principal problema no fueron las ideas, sino los costes de mantener un estudio y desarrollar un juego de ese tamaño
- United Front Games estaba en Vancouver, lo que podía aumentar el gasto por alquileres, equipamiento y salarios
- El regreso dependería de fidelidad visual, público objetivo y herramientas para reducir costes
- Actualmente no hay anuncio de Sleeping Dogs 2 ni confirmación de un desarrollo activo
El contexto es claro: tras la cancelación de Sleeping Dogs 2 y el cierre de United Front Games, la franquicia quedó prácticamente enterrada. Aun así, Cornish no descarta del todo la idea y apunta a que el mercado puede ser más favorable que en el pasado, aunque eso no equivale a que ya exista un plan real en marcha.
Por qué la secuela era viable… pero no económicamente
Cornish admite que fue especialmente frustrante ver desaparecer la secuela. En su opinión, el universo creado por el juego original tenía margen para seguir creciendo y, además, United Front Games contaba con un equipo con talento.
Sin embargo, la dificultad no residía únicamente en el enfoque creativo. El diseñador subraya que los costes necesarios para sostener un estudio y producir un proyecto de semejante escala podían volver insostenible incluso una propuesta que en papel sonaba razonable. Entre los factores que menciona están la ubicación del estudio, los alquileres, el equipamiento, los salarios y la competencia por contratar desarrolladores.
En concreto, al estar United Front Games en Vancouver, Cornish considera que el mercado local podía elevar de forma significativa esos gastos. Ese tipo de presión financiera, para él, fue el núcleo del problema que terminó pesando más que las ideas.
Qué tendría que coincidir para que Sleeping Dogs regrese
Incluso con ese panorama, Cornish ve una posibilidad, aunque mínima. Para que una nueva entrega tuviera sentido, el diseñador insiste en que el proyecto dependería de varios puntos clave: la fidelidad gráfica perseguida, el público objetivo y las herramientas disponibles para reducir el coste de producción.
También cree que los avances tecnológicos podrían facilitar que ciertos desarrollos sean más sostenibles que en años anteriores. Eso sí, aclara que el sector puede cambiar rápido, y resume la idea con la máxima de que “nunca se debe decir nunca”. En su visión, podría ocurrir, pero requeriría una coincidencia global de factores.
Con todo, esas declaraciones no deben interpretarse como una confirmación de trabajo interno. En este momento no existe anuncio de Sleeping Dogs 2 ni datos que indiquen que alguien esté desarrollando un regreso de la franquicia.
Una puerta entreabierta para los que siguen jugando el original
Parte del atractivo de Sleeping Dogs sigue vigente para su comunidad: su recreación de Hong Kong, la mezcla entre conducción y mundo abierto, y, sobre todo, un sistema de combate cuerpo a cuerpo que muchos jugadores recuerdan con cariño.
Por ahora, no hay señales oficiales de que la historia continúe. Pero saber que alguien directamente implicado en el proyecto original todavía considera posible un retorno deja, al menos, una pequeña esperanza para quienes esperan ver una segunda oportunidad para Sleeping Dogs 2.


